Toda novedad no es sino un olvido.


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Y pensó en sí mismo y echó la mirada por los caminos trillados.  Visto así, edad atrás, fue fácil el trayecto.  Su entusiasmo un poco lacerado, inalcanzables sus objetivos.  Amó grandes y pequeñas cosas, en él y en los demás.  Ahora vendría el sueño largo, mínima compensación del hombre.  El sueño largo.
El frío invitaba al recogimiento, al rincón caluroso en las habitaciones: a buscarlo por tanto dentro de ellos mismos y propiciar la revisión de sus conductas.  Ante el paisaje de farallón y páramo, de niebla y viento, experimentaban casi un sentimiento de culpa o de nostalgia.
...la vida es uno mismo, la vida no es un círculo para tirar al blanco, no es un bulto para escondernos detrás.  La vida somos nosotros.
Amor, copas, humo, en los grandes tangos hay amor, copas, humo, y el humo al fin era al fin la primera claridá de aquellas noches.
Escribo por un instinto de solidaridad, por intentar ser la voz de quienes no la tienen, por defender una concepción del mundo más generosa, donde muchos seres y objetos queden nombrados sin tono lastimero, con la presencia del ser que nació para ser libre y digno en su responsabilidad.
Hoy, como en otras épocas, la música que se escribe es producto del ambiente que impera: responde a una necesidad social que se siente.  (Citando a Carlos Gardel)
Tal vez uno tenga penas en ciertos momentos, pero el tango trae las suyas y nos las presta pa que las gocemos con ese modo del tango, sufriéndolas...
Puede ser, recordar es rematarnos, saber que uno está acabao y es hora de los borrones.